viernes, 26 de junio de 2009

... ¿por vacaciones?

No.

¿Porque me voy con Luis a algún lugar maravilloso a perdernos día tras día y noche tras noche?

Tampoco.

¿Porque me caso mañana?

Ni mucho menos.

¿Porque he pillado la gripe porcina?

Para nada.

Cierro durante unos días porque estoy tratando de pasar sin arrastrar asignatura alguna a tercero de Derecho.

Vamos, que me voy a estudiar.

Pero volveré (mal que os pese.)


Escrito por Amanda.C @ 17:46  | Divertida
Comentarios (16)  | Enviar
martes, 23 de junio de 2009

Una de las cosas que me gustaría explicar es que la situación del posible despido de Paco, amén que real, no era en realidad el tema de debate. Lo que me interesaba saber era, precisamente, lo que muchos habéis contestado: que a veces es mejor olvidar que putear.

Digamos que, como mencioné ya en algún comentario, no depende exactamente de mí el despido. Quien esté en una empresa familiar por sucesión sabrá perfectamente que en esas empresas tú puedes tener todo el poder legal, pero quien sigue dirigiéndolo todo es la familia, tenga la edad que tenga. Vamos, no me veo yo tomando decisiones de ningún tipo por mucho que mi padre esté jubilado.

Las empresas familiares sucedidas son una farsa. Los hijos somos monigotes para que ellos puedan seguir haciendo y deshaciendo hasta que el cuerpo (y no la Ley) diga basta.

Dicho esto aclaro que:

El hecho de ser impulsiva atendía a otra circunstancia más, y es que Paco se permitió decir (también) que yo no le llamaba ya nunca y que no le saludaba, lo que era de mera educación. Yo quería que él supiera que yo no era una maleducada ni una desprendida: es que no quería saber nada de él debido a su comportamiento para conmigo. Quería decirle: "y no te quejes nunca más de que no te saludo, porque es lo que te has ganado, imbécil" (y girarme lentamente y bajar unas escaleras dándole la espalda, algo muy dramático y peliculero.)

También quería que supiera que me ha hecho daño. Lo que no podemos es dejar que la gente haga daño sin más, y encima se vaya creyendo que el herido es él (porque yo soy una interesada bla bla bla.) Creo que tiene que saber lo que ha hecho, no por ayudarle, no pretendo ayudarle, sino porque le requiero pierda el sueño como me lo ha hecho perder a mí. Que tenga la conciencia un poco inquieta.

Al final decenas de voces se han alzado con un "pasa de él" y "no vale la pena" y seguiré esa línea. Pero Paco seguirá pensando que soy una maleducada por no saludarle, una desprendida, que él es una víctima de mi retorcida sexualidad y además una pringada porque, ale ale, yo sigo aquí trabajando gracias a lo que tú hiciste por mí, pero ahora para tu padre soy intocable.

Hay que joderse.

Pd.: y desde hoy (a menos que suceda algo extraordinario) Paco ya no forma parte de mi vida. Paco, Paco, ¿quién coño era Paco?


Escrito por Amanda.C @ 9:03
Comentarios (21)  | Enviar
miércoles, 17 de junio de 2009

Este post es largo, complicado y coñazo, pero por primera vez en cuatro años escribiendo, necesito vuestra opinión.

A mi mejor amigo Paco le conocí porque se enamoró de mi amiga Lorena, hace ya ocho años. Al tiempo, inicié una relación con su amigo Jandro, que no funcionó del todo. Es decir, Jandro y yo dejamos de ser "novios" para pasar a ser "amigos con mucho derecho a roce." Mientras, Paco y Lorena tomaron la decisión de vivir juntos. El problema estaba en que ella vivía aquí, en mi cuidad, y él vivía en otra ciudad, la misma en la que vive Jandro.

Acudieron a mí y le conseguí un trabajo en la empresa de mi familia. Así Paco se mudó del Sur al Norte y emprendió su vida conyugal con Lorena. Un par de años de relación bastaron para sacar a relucir cientos de diferencias entre ellos. Su convivencia deterioró hasta tal punto su amor, que llegaron a agredirse física y vebalmente. Todo confluyó en un sinfín de discusiones y peleas de un nivel de agresividad inaceptable que nos hizo posicionarnos irremediablemente a Sonia y a mí (ambas muy amigas de Paco y de Lorena) hacia uno o hacia el otro.

Como quiera que yo trabajaba ya entonces en la asociación de maltratados y Paco se presentara en mi casa llorando con el rostro ensangrentado por culpa de los golpes y arañazos que, en su última gran pelea, Lorena le propinó, sentí que Paco me necesitaba y que yo no podía posicionarme del lado de una persona que pega a otra (sea del sexo que sea, evidentemente.)

Paco abandonó el domicilio conyugal pero, agobiado por las deudas me volvió a pedir ayuda. Intercedí frente a mi familia para que la empresa le concediera un crédito a devolver sin intereses y convencí a mi hermana (que vivía entonces por trabajo en Colombia) para que le cediera su piso en la zona más pija de mi ciudad a sólo 500€ al mes de alquiler. Los dos años siguientes, estuve todos los fines de semana cuidando de él, combinando mis vacaciones con él y recuperándole de la depresión que arrastró por la separación.

Salió adelante, y volvió a enamorarse. Pero esta segunda historia se rompió (ella le dejó) en septiembre del año pasado. Durante varias noches, Paco estuvo llorando a mi hombro.

Un fin de semana, muy afectado por esta nueva ruptura, se fue a su ciudad con sus amigos, entre ellos, Jandro. Jandro y yo nos acostamos cada dos años más o menos, cuando coincidimos y nos apetece a los dos.

Volviendo de ese fin de semana, Paco se presentó en mi casa y me dijo que un amigo (no especificó quién) le había dicho que yo había hablado mal de él con Jandro, con quien me hablo cada dos o tres meses. Seguramente es cierto: Paco es una persona difícil y todos hemos comentado alguna vez que su carácter necesita unas clases de taichi o yoga. Además, añadió que me "prohibía" volver a acostarme con Jandro.

Le dije que no era mi marido y no tenía ningún derecho sobre mis relaciones sexuales. Dijo que se sentía mal porque yo me acostaba con su amigo y sospechaba que mi amistad con él era "interesada", es decir, que éramos amigos porque así yo podía seguir viendo a Jandro o irme de vacaciones gratuitas a la ciudad de ambos.

Paco tiene ahora otra relación. Desde que empezó y a pesar de repetidos intentos por mi parte, no hemos vuelto a vernos. Así que ayer, como Sonia tenía que verle por motivos profesionales, le dije que le preguntara si le pasaba algo conmigo.

Paco le dijo que yo era una mentirosa porque sí había hablado mal de él, pero no en tono "cotilleo" sino en tono ofensivo. Que era una interesada y sólo iba con él porque quería ver a Jandro cuando iba a su ciudad. Y que le molestaba tener que quedar conmigo precisamente cuando estaba con Jandro.

Hace dos años hizo algo parecido con Jandro respecto de mí, es decir, acusarle de falso e interesado para poder verme a mí. También dijo que era un mentiroso por una tontería que no recuerdo. Estuvo dos años sin dirigirle la palabra y malmetiendo contra él, prohibiéndonos verle o hablar con él (cosa que no respeté porque no veía cuál era el problema.)

Llegados a este punto tengo que explicar que ayer al saber todo esto por Sonia me entraron todos los demonios: ¿cómo puede una persona a la que has ayudado, apoyado, tanto en sentido emocional, como profesional, a quién has querido, escuchado, y con la que has compartido tu vida, tus viajes, tu familia y tus amigos, por quién has incluso renunciado a otras amistades, llegar a la conclusión de que tú eres una interesada y sólo has hecho todo esto por echar un polvo?

Soy intransigente al máximo con este tipo de cosas relacionadas con la amistad.

Mi amiga Sonia trató de contenerme porque me conoce: "deja pasar el tiempo, Amanda, no hagas nada ahora y ya veremos por dónde salen las cosas."

Lo que a mí me presta es despedirlo la semana que viene (tengo la mayoría de las acciones de la empresa y puedo tomar ese tipo de decisiones, si convenzo a mi padre, lo que no es difícil) y decirle que nunca en la vida se vuelva a dirigir a mi persona, sin más explicaciones.

Es una mala persona, me ha hecho daño, me ha tildado de interesada, mentirosa y medio puta (cosa que insinuó también en alguno de sus discursos) y he llegado a la conclusión de que además es un paranoíco y un imbécil. Y no quiero nadie así en mi vida ni por asomo.

Y la pregunta es: ¿soy radical como me nace o soy racional como me aconseja Sonia?

No vale el "habla con él": no pienso dedicarle ni un segundo de mi tiempo a ese desagradecido.


Escrito por Amanda.C @ 11:34  | Amiga
Comentarios (99)  | Enviar
domingo, 14 de junio de 2009
Hoy he leído que Prima lo ha pasado un poquito regular porque su chico (o quitapenas, como ella le llama) ha preferido irse a emborrachar con los amigos antes que pasar el día junto a ella (o la noche.)

Hombre, no sé yo la relación de Prima con Quitapenas, cada uno sabrá lo que tiene, pero no es la primera vez que sé de alguna mujer (amiga, hermana, prima) que no haya pasado un mal rato por algo así.

Hasta yo en su momento.

Hasta que me di cuenta de que los hombres tienen un tempo distinto. Para ellos hay tiempo pa'to. Para emborracharse con los amigos, para trabajar, para estar con la familia, para follar, para pasear, para estar con su chica en plan romántico. Vamos, que para ellos no se toman decisiones en esas situaciones. No piensan: "tengo que elegir: mi chica o mis amigos." No. Ellos piensan "hoy me voy con mis amigos, qué bien." Y ya está.

Y para nosotras es "o yo o sus amigos, y eligió a sus amigos, buaaaaaaaaaa" y tarde de desastre emocional venga a llorar, a escuchar canciones tristes, a machacarse (valgo menos que sus amigos) y a llamar a todas las amigas para preguntar el porqué.

Me acuerdo que hace años leí un libro cuyo título era: "piensa como una mujer, trabaja como un hombre." No sé a qué se refería y el libro me pareció una mierda, pero creo que la solución a muchas de nosotras es "piensa como un hombre y trabájatelo luego". Algo así.

Los hombres son más realistas, más racionales, más reales. Al menos los que yo conozco. Incluso mis pacientes. También son más testarudos y más cerrados. Y las mujeres solemos ser más catastróficas, más dramáticas, más de "blanco o negro", de "todo o nada." Y la realidad es que la incidencia de depresión es de cuatro mujeres frente a  un hombre.

Así que va siendo hora de pensar que si él se ha ido con sus amigos, que se lo pase de coña y durante ese tiempo, irnos de compras, a la pelu o a tomarse unas copillas con las amigas para cotillear. Total, no estamos tomando una gran decisión, sólo encajando todas nuestras maravillosas posibilidades de vivir y pasarlo bien en una misma vida.

Escrito por Amanda.C @ 23:55  | Amiga
Comentarios (15)  | Enviar
jueves, 11 de junio de 2009
Ayer una de mis pacientes (por cierto, aprovecho este momento y este espacio para saludar a mis pacientes. A los que lo fueron y ya no lo son -bien por mí y bravo para ellos y ellas-. A las que lo siguen siendo pero sé que dejarán de serlo -bien por mí y ánimos para ellos y ellas. Incluso quiero saludar a los que serán y también dejarán de ser -para ellos y ellas aquí estoy. Joder, siempre había querido hacer esto de saludar, qué a gusto me he quedado), pues decía que ayer una de mis pacientes me preguntó si yo aun seguía con Luis.

Creo que ha llegado el momento de categorizar las cosas.

Ya no soy su amante, porque una amante está enamorada, está allí siempre que el casado la llama, suspira, sueña y se muere por echar un polvo con él, manda mensajitos románticos, mensajitos sexies, recibe mails cachondos de madrugada y melancólicos de madrugada también. Ama a su casado por encima de todas las cosas.

No soy su amiga. No soy el hombro en el que llorar, ni su paño de lágrimas ni el palo que aguantará su vela. Y no utilizo su hombro para llora ni su palo para... bueno, su palo sí lo uso a veces para algunas cosas.

Tampoco soy su rollete ni su aventura pasajera. Nos unen demasiadas cosas para ser pasajeros, y desde luego Luis me parece cualquier cosas menos un rollo: es la mar de divertido.

Aun menos soy su novia, porque ni le soy fiel ni tengo intención de serlo (ni fiel ni su novia.)

Total que acabo de descubrir que soy... su chica sexy a la que se folla cuando viene a mi ciudad y a la que quiere con locura pero no lo suficiente para ser su novia ni nos vemos tan frecuentemente como para ser amantes.

Perdonadme si no cambio el título del blog: lo que soy de Luis me queda demasiado largo.


Escrito por Amanda.C @ 22:45  | Amante
Comentarios (7)  | Enviar
miércoles, 10 de junio de 2009

Cuando veo en el display del móvil "Enrique" me lanzo como una gilipollas a él (al móvil, me refiero, que a Enrique lo tengo demasiado lejos) y contesto: "holaaaaaaaaaaaaaaaaaa". Es decir, el clásico gritito estúpido que sólo Enrique sabe arrancarme.

- Holaaaaaaaaaaaaa.

Contesta él, en iguales condiciones.

- ¿Cómo estáaaaaaaaaaaaaaaaas?

Y seguimos con la tontería.

- Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeen.

Bueno, ¡basta ya! Que tengo 38 años.

- Que sí, -me dice- que te sigo queriendo.
- ¿Perdón?
- Me mandaste un mail hace unos días. Y sé que me mandas esos mails cada tres o cuatro meses para saber si te sigo queriendo. Te quiero Amanda, sí. Eso no creo que cambie nunca.

(pues deja de una vez a la puta novia que te sacaste tras dejarme -o para dejarme- y ven a mí, cariño.)

- Yo también te quiero.
- Lo sé, por eso te sigo queriendo tanto.

Fin de la conversación.

A veces creo que ser la amante de un hombre casado no es más que una continuidad a esa especie de amor imposible entre Enrique y yo. Y no, no es imposible porque él esté lejos, porque me dejó, porque en realidad no estábamos, ni muchos menos, hechos el uno para el otro. Creo que es imposible porque después de siete años desde la última vez que estuvimos juntos, como pareja me refiero, es imposible seguir queriéndonos tanto. Pero a él y a mí nos gusta pensar que nada es imposible.


Escrito por Amanda.C @ 23:10  | Amante
Comentarios (6)  | Enviar
lunes, 08 de junio de 2009
A mi alrededor se suceden las separaciones.

A mi amiga Laurita su pareja le dejó seis días antes de firmar la hipoteca. Uno de los problemas añadidos ha sido tener que pagarle al tío que la ha dejado en la cuneta la mitad de lo que pagaron por las arras del piso.

A mi amiga Diana su novio le dejó y de paso se fue del país, todo en el mismo día. Había comprado el billete dos meses antes.

Mi amigo Mauro se separó de su mujer hace un año y dice estar contento por haberse quedado sin trabajo, con tal de que le rebajen la pensión que le ha asignado el juez y le está sangrando.

Y mi amiga Tania acaba de dejar a su novio con el que llevaba cinco años y está tratando de superar el acoso al que él la está sometiendo.

Cada uno sobrevella los problemas, el proceso de duelo por la separación y el entrar en una nueva vida como pueden. Aunque en común está en todos el "follar para olvidar."

Se están poniendo las botas.

Y aquí una soltera-amante sin echar un polvo desde hace un mes. Hay que joderse (o más bien: hay que joder. Y mucho.)

Escrito por Amanda.C @ 20:20  | Amiga
Comentarios (13)  | Enviar
viernes, 05 de junio de 2009

¿Por qué el único tío de todo el barrio que está bueno, que además lleva tres meses echándome miraditas, que hace tres semanas se atrevió a detenerse a hablar conmigo con una ocurrente excusa ("¿sales siempre a la misma de hora de casa? ¡No encuentro otra explicación al hecho de que nos crucemos cada día en este mismo punto!"), que desde ese día se detiene en ese mismo punto para hablar conmigo, que me ha invitado a verle actuar (porque es actor de teatro), que me mira a los ojos y al escote alternativamente, que me está empezando a gustar, que me está haciendo cambiar costumbres y correr más de lo habitual para salir divina de casa y volver a encontrármelo, que anteayer llegó a decirme su nombre, presentarse y plantarme dos besos, que tiene a mis amigas locas con la historia que han llamado "Encuentros en la tercera esquina", por qué ese hombre que tiene que ser para mí ¡está casado!?

¿Por qué?


Escrito por Amanda.C @ 8:47  | Divertida
Comentarios (25)  | Enviar
martes, 02 de junio de 2009

Mi ex compañera de universidad Nati dirige una consulta de seis profesionales y se ha comprado un Mini Cabrio con asientos de piel color camello.

Le pregunto hoy cuando me la cruzo por el centro de mi ciudad cómo coño se lo ha montado para llegar tan alto en la profesión, si la tía es mala de cojones (esto último lo obvio, claro, pero mi pensamiento es tan insistente que casi creo puede escucharlo.)

Nati me dice que ella lo coge todo: si viene alguien preguntando si hay una solución para dejar de leer el periódico empezando por el final, lo manda a terapia psicoanalítica. Si la cuestión es que tiene un hijo esquizofrénico, lo manda a terapia psicoanalítica, pide que venga el hijo, la hermana, el padre y los abuelos aunque tengan alzheimer (para ellos, como plus, les propone un neuropsiquiatra de su equipo.)

Nati no se caracterizaba en la universidad por ser precisamente ética: llegó a robarle el examen a una compañera para copiarlo y cuando pescaron a la compañera sin examen se calló como una mala puta.

Pero sus métodos rozan lo ilegal, a mi modo de ver.

Sobre todo cuando me contó que su último paciente era un chico que había perdido a su novia en un accidente de tráfico hace tres semanas.

- Nati, -le digo-, los psicólogos no podemos incidir en un proceso de duelo. Tú sabes lo perjudicial que es eso.

Y es que en procesos de duelo, sean por separaciones, divorcios, rupturas o en el extremo más complejo, la muerte, hemos de dejar que se sucedan las etapas que, de forma natural, estamos sobradamente preparados para superar.

Nuestra mente sabe perfectamente que hemos de perder, de sufrir, de llorar, de morir, y de despedirnos. Lo sabe, y por eso está preparada para ello. Sabe que forma parte de la vida. Que los que hoy están, dejarán de estarlo algún día. Que no está, de hecho, preparada para estar 24h al día durante los 365 días al año junto a alguien, porque eso no es vida.

Y es lo que a veces queremos: no perder, no despedirnos, no decir adiós. Y por eso tiene mecanismos para afrontar esa rebeldía. El duelo, que pasa por la fase de negación, de rabia, de tristeza y de aceptación, es un proceso que impregna nuestras neuronas. Ir contra él, adelantarlo, superarlo antes de pasar todas esas etapas, es el caldo de cultivo de trastornos emocionales, bloqueos y enfermedades mentales.

Se lo repito a Nati.

Y me dice: "genial. Así le tendremos en consulta de nuevo en un tiempo."

Por primera vez en años, me he sentido orgullosa de mi mierdecita de coche.


Escrito por Amanda.C @ 23:01  | Psicóloga
Comentarios (25)  | Enviar
domingo, 31 de mayo de 2009

1. El personaje de Lisbet está lleno de tópicos, como si una mujer con piercings, tatoos y una sexualidad ambigüa forzosamente tuviera que tener un padre que maltrataba a su madre.

2. La trama es absolutamente previsible.

3. Mickael no pega ni el sello en toda la novela: de no ser por Lisbet jamás hubiera avanzado ni un solo paso en la investigación.

4. Por supuesto tenía que haber un pasado nazi en todo esto.

5. Por supuesto también tenía que haber un multimillonario en todo esto.

6. Hackear ordenadores simplemente tecleando "acceso al pc de Mickael" es un insulto al hackeo.

7. ¿Era necesario describir con tanto detalle cómo violan a Lisbet?

8. ¿Tanta movida para que a Harriet le hubiera pasado sólo eso?

9. El hecho de que Mickael sea un periodista no es en absoluto relevante. Lo mismo podría haber sido carpintero o encofrador.

10. La frase de Lisbet a su madre es escasa, sin profundidad: "no hay que enamorarse de un hombre, ¿verdad mamá?" Y se queda tan ancha.


Espero que Millenium 2 no me parezca tan mala, pero no tengo más remedio que darle una oportunidad: más de un millón de fans incondicionales no pueden estar tan equivocados.


Escrito por Amanda.C @ 11:55
Comentarios (21)  | Enviar